En 1919, Albert Einstein fue invitado por el inglés lord Haldane a compartir una velada con diferentes personalidades. Entre éstas había un aristócrata muy interesado en los trabajos del físico. Tras una larga conversación, el inglés explicó a Einstein que había perdido recientemente a su mayordomo y que aún no había encontrado un sustituto. —“La raya del pantalón la he tenido que hacer yo mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas”.

A lo que Einstein comentó: —“Me lo va a decir a mí, ¿ve usted estas arrugas de mi pantalón? ¡Pues he tardado casi cinco años en conseguirlas!”

¡Qué divertida es la ciencia!,

Muy Interesante