COVID-19 una perspectiva contable | Deterioro de activos no corrientes

Cortesía de Ernst & Young

Un activo se considera deteriorado cuando su valor contable es superior al importe que se espera recuperar mediante su uso o venta (valor recuperable). La normativa contable exige a las entidades la realización de análisis de deterioro para calcular el valor recuperable de los activos en determinadas circunstancias.

En concreto, la NIC 36 Deterioro del valor de los activos requiere que este análisis se realice de manera obligatoria para activos que sean, o unidades generadoras de efectivo (UGEs) que contengan, fondos de comercio o activos intangibles de vida útil indefinida. En cambio, para el resto de activos no corrientes, solo es necesario efectuar este análisis cuando se observen indicios de un potencial deterioro. El análisis consiste en calcular el valor recuperable, siendo el mayor entre el valor razonable menos los costes de enajenación (FVLCD, por sus siglas en inglés) o del valor en uso (VIU, por sus siglas en inglés), para compararlo con el valor contable.

Los hechos posteriores que acontecen con posterioridad al cierre del ejercicio únicamente deberán considerarse en las estimaciones de deterioro ya realizadas durante el ejercicio en cuestión cuando aporten evidencia adicional sobre condiciones existentes a la fecha de cierre. Esta evaluación requiere un análisis de todos los hechos y circunstancias relevantes.

Indicios de deterioro

El brote de coronavirus está impactando en negocios y en la economía en general de manera significativa y a gran velocidad. Esto puede suponer que surjan nuevos indicios de deterioro procedentes de fuentes tanto internas como externas, tales como una caída en los precios de las materias primas, de la capitalización bursátil y de tipos de interés; o el cierre temporal de la actividad en fábricas y comercios así como la caída de la demanda de determinados bienes y servicios.

Valoración

Como se ha indicado anteriormente, el valor recuperable es el mayor entre dos valoraciones: el valor razonable (FVLCD tal y como se define en la NIIF 13 Valoración del valor razonable) o el valor en uso.

El valor en uso se calcula sobre la base del valor actual de los flujos de efectivo futuros que se espera obtener del activo o unidad generadora de efectivo (UGE). Esta estimación se realiza mediante técnicas de valoración basadas en el descuento de proyecciones de flujos de efectivo futuros, que reflejen la expectativa de resultados, inversiones en activos fijos y variación del circulante, así como en hipótesis varias alineadas con los planes estratégicos de las entidades y otros parámetros (tasas de descuento o tasas de crecimiento a largo plazo).

La estimación de los flujos de efectivo debe reflejar la mejor estimación al cierre del ejercicio de las condiciones económicas que se esperen materializar durante el resto de la vida útil de los activos. En el escenario actual, el alto grado de juicio requerido para la evaluación del potencial deterioro de

los citados activos y el hecho de que pequeñas variaciones porcentuales en las hipótesis clave utilizadas para la valoración podrían dar lugar a variaciones significativas en los estados financieros, constituyen un reto sin precedentes. Por ello, para lograr un mejor reflejo de esta incertidumbre, a la hora de estimar los flujos de caja futuros podría resultar más apropiado utilizar un enfoque de probabilidad ponderada de diferentes escenarios en lugar de una única estimación.

Puesto que la vida útil de muchos activos, como porejemplo el fondo de comercio, es a largo plazo, las entidades no solo deben fijarse en los efectos a corto plazo sino también en un horizonte temporal más amplio.

Información a revelar

Cuanta más incertidumbre exista, más importancia cobrará la descripción detallada de las hipótesis

empleadas, la evidencia en las que se basan y los resultados obtenidos de los análisis de sensibilidad, es decir, en qué medida las estimaciones realizadas se verían afectadaspor cambios en las principales hipótesis utilizadas en el análisis.

Revelar la información relevante es importante. Sobre todo ahora que las hipótesis, estimaciones y elementos de juicio aplicados han cambiado significativamente respecto al ejercicio anterior.

Consideraciones particulares en el Plan General de Contabilidad (PGC)

El Plan General de Contabilidad no contempla que el fondo de comercio y otros inmovilizados intangibles puedan tener vida útil indefinida. Además, a nivel de cuentas individuales de las entidades, se reflejan inversiones en empresas del grupo, multigrupo y asociadas valoradas a coste que también, en su caso, serán objeto de análisis de deterioro.

No obstante, en la medida en que los modelos contables de indicios de deterioro y cálculos del valor en uso no difieran significativamente de las normas internacionales de información financiera, las entidades que apliquen el PGC afrontarán los mismos retos contables.

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